Este proyecto de cocina destaca por su equilibrio entre diseño contemporáneo, funcionalidad y una cuidada selección de acabados que aportan calidez, luminosidad y un alto nivel de sofisticación. La distribución en L permite aprovechar al máximo el espacio disponible, generando una superficie de trabajo amplia, cómoda y perfectamente organizada, ideal tanto para el uso diario como para momentos de mayor actividad culinaria.
La disposición del mobiliario favorece una circulación fluida y ergonómica, optimizando las zonas de preparación, cocción y almacenaje. La integración del bloque de columnas con horno y frigorífico en un lateral contribuye a mantener la limpieza visual del conjunto, liberando la zona principal de trabajo y reforzando la sensación de orden y amplitud.
En los muebles bajos se ha elegido el modelo de puerta Integra, con sistema de apertura integrado en la propia puerta, lo que permite mantener un diseño continuo, sin elementos visuales que rompan la armonía del conjunto. Para los muebles altos, el modelo Ana con sistema de apertura Gola refuerza esta estética minimalista, aportando ligereza visual y una imagen limpia y elegante. El acabado seleccionado para bajos y altos, Pet Algodón Seda, potencia la luminosidad del espacio y transmite una sensación de serenidad, pureza y sofisticación. Este tono blanco sedoso actúa como lienzo perfecto para realzar la veta natural del acabado madera, presente en el mural de horno y en los altos del frigorífico. En estas columnas se ha optado por el modelo Ana en acabado Roble Real (H1318), combinando sistema de apertura Push con gavetas dotadas del tirador 4016 en negro, un detalle que introduce un contraste sutil y elegante, aportando carácter y personalidad al conjunto. La textura cálida del roble equilibra la frialdad del blanco, generando una atmósfera acogedora y contemporánea.
A nivel funcional, la cocina incorpora soluciones de almacenaje avanzadas que optimizan cada centímetro del espacio. Destaca el bajo panero-botellero con cajón interior superior, una solución versátil que facilita la organización y el acceso a los productos de uso frecuente. Asimismo, el bajo ciego está equipado con un bastidor extraíble de doble guía. Este herraje cuenta con sistema de cierre suave y capacidad de carga de hasta 9 kg por bandeja, garantizando resistencia, comodidad y durabilidad.
El interiorismo en antracita del conjunto de los herrajes aporta un sello distintivo de elegancia y sofisticación, elevando la experiencia de uso y reforzando la percepción de calidad premium en cada detalle del mobiliario. La iluminación LED integrada completa el proyecto, proporcionando una luz uniforme y funcional que realza los acabados y mejora la visibilidad en las zonas de trabajo.
En conjunto, este proyecto refleja la importancia de una cocina bien estructurada, donde cada decisión de diseño responde tanto a criterios estéticos como funcionales. La combinación de materiales, la optimización del espacio y la cuidada selección de herrajes dan como resultado un entorno equilibrado, moderno y altamente práctico, capaz de adaptarse a las necesidades del día a día sin renunciar a una estética elegante y atemporal.
Una cocina pensada para disfrutar, trabajar y convivir, donde el diseño y la funcionalidad se integran con naturalidad, reafirmando el compromiso de G10 Muebles con la calidad, la innovación y el detalle.

